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La Coalición Internacional por la Salud de las Mujeres (IWHC) trabaja para generar políticas, programas y financiamiento relacionados con salud y población que promuevan y protejan los derechos y la salud de las mujeres y las niñas a nivel mundial.

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Período Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Infancia
Nueva York, 8-10 de mayo 2002

Después de tres días extenuantes de negociaciones, el Período Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Infancia, celebrado del 8 al 10 de mayo de 2002 en Nueva York, acordó adoptar una agenda global de acción en las áreas de salud, desarrollo y derechos de todas las personas menores de 18 años. El documento final, titulado "Un Mundo Apropiado para los Niños", reafirma claramente los acuerdos logrados durante los últimos ocho años que describen en forma detallada los derechos de los adolescentes a la información y a los servicios de salud sexual y reproductiva.

La delegación de la Administración Bush—alineándose con el Vaticano, Irán, Iraq, Libia y Sudán—usó su condición de superpotencia para tratar de impedir estos acuerdos. Este intento fue frustrado por gobiernos del mundo entero, incluidos países de América Latina, Canadá, la Unión Europea y otras naciones industrializadas. Los países del África Subsahariano y del Asia permanecieron inusitadamente silenciosos durante las negociaciones, aunque apoyaron el documento final.

Más de 60 Jefes de Estado y representantes de organizaciones no gubernamentales—un total de 3.000 procedentes de 170 países—asistieron a este período extraordinario de sesiones, programado inicialmente para septiembre de 2001, con el objeto de examinar los logros alcanzados con respecto a las metas establecidas en la Cumbre Mundial a favor de la Infancia, celebrada en 1990, y para demarcar un nuevo curso de acción para el futuro. Por primera vez, participaron jóvenes—más de 350—en una conferencia de las Naciones Unidas en calidad de delegados. Expresaron con claridad y firmeza sus opiniones acerca de las devastadoras realidades de la vida de los niños. No solamente hablaron de la guerra y la violencia, sino que también se refirieron a los problemas que enfrentan millones de niñas en todo el mundo que se encuentran en un alto riesgo de infección del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), el embarazo no deseado y el aborto en condiciones inadecuadas. Además, abogaron firmemente para que los jóvenes participen en la búsqueda de soluciones. Según lo expresó Willemijn Aeirdts, una joven delegada holandés, 'Nosotros somos expertos en nuestro propio campo. Nuestra participación aquí es apenas el comienzo.'

A pesar de sus tácticas de mano dura, la Administración Bush no pudo lograr que se incluyera el texto de "solo abstinencia" en los programas de educación sexual. Desde 1995, los gobiernos de todo el mundo han acordado cinco veces que se debe prestar servicios de salud y educación sexual integral a los jóvenes, y se ha reconocido que las evaluaciones demuestran que estos programas funcionan. En forma inversa, no hay pruebas de que los programas de "solo abstinencia" posterguen la iniciación sexual de los jóvenes o que tenga algún valor para los adolescentes que ya son sexualmente activos. Hay pruebas que demuestran que los jóvenes que completan los programas de "solo abstinencia" son mucho menos proclives a practicar una vida sexual protegida que aquellos que han recibido una educación sexual integral. Según lo expresó una joven de 17 años, participante de Uruguay en la reunión, 'Se nos enseña que la única forma de no contraer el SIDA o quedar embarazadas es la abstinencia. Pero la realidad en mi país es que los jóvenes son sexualmente activos.'

La delegación de Estados Unidos tampoco tuvo éxito en su intento de caracterizar a la familia como solamente la unión del hombre y la mujer, y de debilitar las declaraciones sobre los derechos de los hijos con respecto a los derechos de los padres. En forma similar, las delegaciones progresistas impidieron los esfuerzos de los Estados Unidos para incluir expresiones que solamente reconocían el derecho de las parejas a la información sobre planificación familiar pero no el acceso a los anticonceptivos. Se mantuvo una prolongada y reñida discusión sobre si la frase "servicios de salud reproductiva" debería, como lo aseguraba la delegación de Estados Unidos, ser redefinida para excluir el aborto legal. La mayoría de las delegaciones acordó que los servicios de salud reproductiva para los adolescentes deberán permanecer según como se ha definido en acuerdos de conferencias anteriores de las Naciones Unidas.

El éxito tuvo un precio. El documento final aprobado después de las negociaciones no es tan auspicioso como lo hubieran deseado los defensores de los derechos de la salud de la mujer y de los jóvenes y muchos gobiernos participantes. Le falta un párrafo que detalle los componentes de una educación sexual integral. Sin embargo, su respaldo a acuerdos mundiales previos puede ser utilizado para promover el apoyo a nivel nacional a los derechos de los jóvenes a disponer de programas de educación sexual integral y a los servicios de salud. Los derechos de los jóvenes no son afirmados de forma tan enfática como podría haber sido si la Administración Bush hubiera acordado interpretar la Convención sobre los Derechos de la Infancia en el contexto de 'Un Mundo Adecuado para los Niños.'  Considerando que Somalia deberá ratificar en breve esa Convención y el hecho de que Timor Oriental haya logrado recientemente su independencia, dejan a Estados Unidos solito entre los gobiernos que se oponen a esta Convención. La posición de la Administración Bush se fundamenta en una concepción errónea de que la Convención viola los derechos de los países y es incoherente con las leyes estatales. La delegación de los Estados Unidos también logró debilitar sustancialmente un párrafo que instaba a los gobiernos a eliminar la pena de muerte y la cadena perpetua a los delincuentes menores de 18 años. (Veintitrés Estados de los Estados Unidos permiten que menores y personas que cometieron crímenes siendo menores de edad sean condenados con la pena de muerte.)

De igual forma que en anteriores conferencias de las Naciones Unidas, la IWHC utilizó una estrategia multidimensional para el Período Extraordinario de Sesiones a favor de la Infancia.  Compartimos nuestros conocimientos especializados con el Grupo do Río (18 gobiernos latinoamericanos), así como con gobiernos de la Unión Europea y otros países industrializados antes y durante las negociaciones.  Veinte representantes de organizaciones no gubernamentales—entre ellos siete jóvenes—de 11 países participaron en este Período Extraordinario de Sesiones, bajo el patrocinio de la IWHC. La presencia de tantas organizaciones no gubernamentales y sus experiencias concretas, específicas de cada país, las convirtieron en proponentes y portavoces elocuentes ante los delegados y los medios de información. Como muchos otros asistentes, Grace Osakue, de Girls Power Initiative de Nigeria, participó en este Período Extraordinario de Sesiones 'para lograr que surgiera un documento de apoyo que podría continuar contribuyendo a su trabajo en el campo.'

La IWHC actuó como facilitadora de la Coalición Internacional sobre los Derechos Sexuales y Reproductivos, 20 organizaciones y redes que trabajan en forma conjunta para asegurar que el consenso alcanzado en este Período Extraordinario de Sesiones no revierta los logros obtenidos en las conferencias previas de las Naciones Unidas. También hemos celebrado reuniones conjuntas diarias sobre estrategias para más de 50 miembros de grupos de presión de las ONG.  Asimismo, organizamos un panel técnico con la Organización Mundial de la Salud, el Fondo de Población de las Naciones Unidas y el Banco Mundial, en el cual se presentaron oradores que dirigen programas innovadores en materia de educación sexual en México, Mongolia, Nueva York, Nigeria y Pakistán. Finalmente, gracias a nuestro acceso a los medios de prensa, logramos incrementar el interés de los medios en este Período Extraordinario de Sesiones e influenciamos la cobertura de la prensa oral y escrita.

Nota final:  La Delegación de los Estados Unidos en la Asamblea Mundial de la Salud, celebrada del 13 al 18 de mayo en Ginebra, trató de diluir, en forma semejante, los compromisos mundiales anteriores en materia de salud reproductiva. Nuevamente fracasó. No obstante, esta experiencia demuestra que es necesario mantener una constante vigilancia y movilización.

Por mayor información, lea Un Mundo Apropiado para los Niños.


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