Gemma Hobcraft
24 años de edad
Youth Coalition/Coalición de Jóvenes
Inglaterra
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Gemma tiene 24 años de edad y vive en Londres, Inglaterra. Se encuentra en proceso de convertirse en abogada con autorización para defender casos en las cortes superiores e iniciará la etapa final de su formación más adelante este año. Está estudiando para obtener una maestría en Derecho Humanitario y pasará el verano trabajando en la Corte Penal Internacional (CPI). Su participación en el campo de la salud y los derechos sexuales y reproductivos (SDSR) inició en 1999, cuando se unió a otras personas jóvenes con el propósito de fundar la base de lo que llegaría a ser la Coalición de Jóvenes (YC, por sus siglas en inglés) - una organización de gente joven que trabaja a nivel internacional en el ámbito de SDSR. Desde entonces, ella ha estado participando activamente en la YC y ha servido un periodo en el Comité Directivo, ha sido Editora del Boletín de la YC y hoy día es la copresidenta del Grupo de Trabajo sobre Derechos Humanos—co-coordinando el trabajo en derechos humanos de la YC. Ha crecido con la Coalición y ha tenido la oportunidad de facilitar talleres a nivel internacional, como también de abogar en numerosas reuniones mundiales, incluidas las revisiones de cinco y diez años de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (CIPD +5 y CIPD +10), la revisión de cinco años de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing +5) y la XIV Conferencia Internacional sobre el SIDA en Barcelona en 2002. En lo que se refiere a experiencia laboral, Gemma ha sido pasante en la Fundación de las Naciones Unidas (División de Mujeres y Población), en el Centro de Derechos Reproductivos, en el Proyecto Kurdo de Derechos Humanos y en el Grupo Gay y Lésbico sobre Inmigración del Reino Unido. Ha completado dos periodos de un año en el Comité Directivo de la Red Británica por Salud y los Derechos Sexuales y Reproductivos y en el Comité Directivo de la Coalición de Jóvenes; asimismo, durante tres años fue Directora de una organización no gubernamental (ONG) de desarrollo con sede en el Reino Unido. Actualmente es integrante del Comité Ejecutivo de la Asociación de Abogados y Abogadas en Derechos Humanos del Reino Unido. Gemma es también coautora de un ensayo para la Revista Internacional de Ginecología y Obstetricia, publicado en 2006, que aborda los obstáculos a los que se enfrenta la gente joven en su acceso a los servicios de SDSR. En el plano local, mientras completaba sus estudios universitarios, Gemma se ofreció en calidad de voluntaria para laborar como Trabajadora de Proyecto en el centro de consulta externa en salud sexual, co-coordinando a consejeras/os voluntarias/os en salud sexual para dicho centro y en las actividades de proyección comunitaria. También ha trabajado como voluntaria con la organización de beneficencia en VIH/SIDA—el Fondo Terrence Higgins—y ha escrito numerosos artículos sobre asuntos de SDSR a fin de resaltarlos ante el cuerpo estudiantil.
IWHC: ¿Cómo te involucraste en la lucha por los derechos de las mujeres y de la gente joven?
Gemma Hobcraft: Mientras estudiaba el bachillerato me involucré a nivel local como parte del Consejo Escolar y luego como representante de mi escuela en el Consejo de la Juventud local. Un Consejo de la Juventud local está conformado por representantes de todas las escuelas locales participantes. El Consejo define cuáles asuntos son de interés común y la mejor manera de abogar por éstos. Un problema explotó cuando una escuela católica de la localidad se negó a permitir que en ella hubiera condones disponibles y a que se ofreciera cualquier cosa que no fuera educación sexual centrada sólo en la biología. Esto me llevó a involucrarme mucho y a partir de ahí simplemente hice todo lo que pude para iniciar una campaña de concienciación sobre los anticonceptivos y las relaciones sexuales seguras y placenteras. Siendo yo muy ingenua en aquellos tiempos, no podía comprender por qué había tantos obstáculos y tanta gente tratando de interponerse en el camino. De modo que eso avivó mi fuego y luego tuve la suerte de asistir al Foro de la Juventud en La Haya, organizado como parte del proceso de revisión de CIPD +5 en 1999. Fue allí que por primera vez me di una idea de las frustraciones que implica trabajar con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pero también de la energía y el compromiso de las y los activistas. Conocí a muchas personas jóvenes afines a mí y así surgió la idea de crear la Coalición de Jóvenes. Ésta es una organización de jóvenes de todas partes del mundo que trabaja a nivel internacional a favor de los derechos sexuales y reproductivos (DSR); lo hace abogando por los DSR y por la participación de jóvenes a los niveles regional e internacional, como también diseñando y facilitando talleres de capacitación para activistas jóvenes en el campo. Ahora, unos ochos después, todavía trabajo con muchas/os de esas/os mismas/os colegas.
IWHC: ¿Qué te inspiró a empezar a trabajar con una organización o red?
GH: Lo que me inspiró fueron mis experiencias iniciales con los obstáculos que enfrenta la gente joven en el acceso a información sobre SDSR. Honestamente, estar en el Foro de la Juventud en La Haya fue para mí una vivencia que me abrió los ojos por completo. Toda la gente estaba hablando de lo que los 'países en desarrollo' necesitaban hacer por la salud reproductiva y yo pensaba que en Inglaterra las cosas no son una maravilla. Un ejemplo: después de mucho cabildeo logramos abrir un servicio de consulta externa en salud sexual en el pueblo local (cerca de nuestra escuela), pero contaba con tan poco financiamiento que sus horas de funcionamiento eran muy limitadas. A pesar de nuestras protestas, el servicio sólo estaba abierto durante el horario escolar. Eso realmente me puso a pensar en la participación de la gente joven. Si hubiera habido una participación significativa a lo largo del proceso que llevó a la apertura de ese centro, quizás el horario de atención habría sido mucho más amigable y sensible a jóvenes (¡dos palabras que no siempre van juntas en una misma oración!). Creo, entonces, que fue una combinación de cosas lo que me inspiró a empezar a trabajar con la Coalición de Jóvenes, ya que yo tenía una adicción al tema de SDSR (derivada de una auténtica frustración) que debía satisfacer.
IWHC: ¿En qué maneras piensas que tu trabajo, o el de tu organización, ha cambiado las vidas de las personas jóvenes, ya sea en casos específicos o en general?
GH: No estoy segura de ser la persona idónea para evaluar esto. Podría verlo desde un nivel y decir que X cantidad de personas asistió a nuestros talleres de capacitación, o trabajó con nosotras en las reuniones de la ONU, o ha visitado nuestro sitio en Internet, o ha leído alguna de nuestras publicaciones. Pero ¿ha cambiado esto sus vidas? No lo sé. Sólo ellas pueden responderlo. Nuestro objetivo definitivamente es producir un cambio en todos los niveles a fin de asegurar que la salud y los derechos sexuales y reproductivos sean una realidad para toda la gente joven. Espero que si aún no hemos generado un cambio, sí estemos trabajando hacia ese fin-o al menos desmoronando las barreras que obstaculizan una participación significativa de la gente joven como también su SDSR.
IWHC: ¿Cómo pueden activistas, encargados/as de formulación de políticas y diferentes grupos trabajar conjuntamente para que las personas jóvenes participen?
GH: ¡Pidiéndole a la gente joven que participe! Siento una profunda consternación por el hecho de que tantas personas en posición de tomar decisiones simplemente no piensan de manera sensata respecto a la participación de jóvenes. No piensan en esto lo suficientemente temprano, si es que alguna vez de hecho lo hacen, lo cual deja a las personas jóvenes jugando a ponerse al día y en una situación en que las cosas se les van por completo de las manos. Luego viene el discurso paternalista: "Tú seguramente estabas todavía en pañales cuando eso sucedió; no se puede esperar que lo recuerdes"—frases que casi se convierten en el equivalente de aquel refrán de infancia que hemos escuchado demasiadas veces: "¡Vaya si has crecido!"
En estos momentos se está poniendo en marcha en Inglaterra y Gales una Investigación sobre la Niñez y la Adolescencia. El Comisionado de la Infancia repentinamente decidió que la participación de jóvenes sería una buena idea, a fin de sondear las opiniones de niñas, niños y adolescentes. ¿Y cómo lo hizo? Publicó en un diario una página completa en la que les pedía que lo contactaran. Por supuesto, algunos niños y niñas sí leen los diarios, pero ¿es ésta realmente la mejor manera de llegarles a ellos/as y a un grupo representativo de niñas y niños que puedan reflejar las realidades de las experiencias de la niñez y la adolescencia en todo el país? No puedo evitar pensar que no lo es. Esto sólo enfatiza el hecho de que cuando a la gente joven se la involucra con prisa y a última hora-como suele suceder—los procesos de selección que se derivan de ello no son considerados, justos o accesibles.
Mi primer cargo en la Junta de una ONG de desarrollo en el Reino Unido fue desalentador. Yo era la más joven ahí-me llevaban unos 30 años-y no sabía si las preguntas que quería plantear eran tontas. Todas las demás personas parecían saber de qué estaban hablando y cuáles eran las siglas (formas de hacer las cosas inaccesibles para personas no conocedoras, así como una inconveniente taquigrafía). Me sentí así hasta la siguiente reunión, que fue la primera para un nuevo miembro de la Junta—él tenía unos 50 años e hizo todas las preguntas que yo había querido hacer en mi reunión inicial. Eso me hizo darme cuenta de que no se trata de un problema de jóvenes (aunque pienso que a menudo puedes sentir que estás luchando contra el peso de experiencias que se enuncian con voz fuerte), sino simplemente de que te encuentras en una situación nueva. Desde ese día, en situaciones nuevas siempre he hecho todas las preguntas que quiero y necesito hacer - es tan importante averiguar toda la información que requieres a fin de que puedas definir tu estrategia para cada reunión.
IWHC: ¿Tienes ejemplos positivos de tu experiencia profesional o personal en los que tanto el diálogo como la programación han logrado una significativa participación o liderazgo de jóvenes? ¿Qué resultó efectivo en estos ejemplos particulares?
GH: Sin duda alguna. La Cuenta Regresiva 2015 como parte del proceso de revisión de CIPD +10. A menudo, muy tarde en el proceso se le pide a la gente joven que participe. En el caso de la Mesa Redonda de la Cuenta Regresiva 2015 (que coincidió con la revisión de diez años del Programa de Acción de la CIPD en 2004) estuvimos en la mesa desde la primera reunión y definitivamente lo aprovechamos al máximo. Elaboramos una fuerte propuesta de que por lo menos el 20 por ciento de participantes en la Mesa Redonda fuera gente joven y que, de ser posible, el 20 por ciento de oradoras/es también fueran jóvenes. Planteamos, asimismo, que debería haber una cantidad significativa de becas para jóvenes a quienes por motivos financieros se les dificulta asistir a esas reuniones. También impulsamos y solicitamos un Día de la Juventud, un día previo a la reunión, de manera que todas/os las/os participantes jóvenes pudiéramos reunirnos y planificar nuestra estrategia a fin de aprovechar al máximo la conferencia y asegurar que cada quien tuviera suficiente orientación. Fue una ardua tarea-realmente tuvimos que pugnar por todo esto y luego parecía que debíamos trabajar diez veces más para asegurar que nadie nos arrebatara estos "privilegios". A menudo sientes que, cuando participas como joven, algunas personas adultas sentadas a la mesa están esperando que falles, por lo que debes ir diez pasos más adelante y trabajar muy duro para demostrar que sí puedes hacer la tarea. Espero que algún día esto ya no suceda y podamos mantener nuestro lugar en la mesa como un derecho propio, no como un lujo por el cual debemos sentir agradecimiento.
Tampoco debemos esperar que nos den las cosas en bandeja de plata-eso lo comprendo. Sin embargo, lo que dificultó más la participación de jóvenes fue el hecho de que las personas que conformaban el Comité Directivo 2015 eran en su mayoría voluntarias y podían ofrecerse como voluntarias en su calidad de integrantes del personal remunerado dentro de una organización. Para las personas jóvenes que estábamos en el Comité Directivo, era más voluntariado llovido sobre nuestro voluntariado. Lo hicimos como voluntarias/os, representando a organizaciones en las que ya lo éramos. Ésta es una pesada carga que limita la participación y en realidad significa que debes hacer malabarismos con muchas cosas-la escuela, un empleo de medio tiempo, tus amistades, diversas actividades voluntarias-si quieres trabajar de manera activa en este campo. Pero definitivamente vale la pena el esfuerzo, aunque sería bueno que algún día las contribuciones de la gente joven sean remuneradas, en vez de que se espere que las den como voluntarias/os.
El proceso de la Cuenta Regresiva fue un éxito-trabajamos duro para asegurar que así fuera. Tuvimos un exitoso Día de la Juventud: el 20 por ciento de la totalidad de participantes estuvo conformado por gente joven, muchas personas jóvenes hablaron en paneles y asumieron posiciones de responsabilidad en la conferencia. A lo largo de ésta tuvimos una serie de eventos juveniles que fueron muy populares y contaron con una nutrida concurrencia. En todas las sesiones plenarias hablaron las y los jóvenes. Fue un verdadero logro para la participación de la gente joven y para su salud y sus derechos sexuales y reproductivos. Trato de llevar esta experiencia a otros trabajos a fin de tener un enfoque similar.
IWHC: ¿Cuáles son tus sueños para el futuro? ¿Puedes describir tu visión de un mundo ideal o mejor?
GH: Esto podría parecer muy cínico, pero trato de no soñar. Intento actuar aquí y ahora, y luego simplemente añado esperanza. Trato de centrarme en lo que puedo hacer para desmoronar unos cuantos ladrillos en un muro lleno de obstáculos a la plena realización de la salud y los derechos sexuales y reproductivos. El camino que he escogido es el de abogada - me percaté muy temprano en mi carrera de incidencia política que las leyes pueden ser utilizadas de manera efectiva como un catalizador para propiciar cambios y asegurar que los derechos sean realizados. Me hice abogada debido a mis antecedentes en SDSR y cada día sé que ésa fue la decisión acertada. Me encanta el Derecho y me fascina trabajar en SDSR. Llegar algún día a ser capaz de combinar ambos campos sería un sueño realizado.
IWHC: ¿Cómo entraste inicialmente en contacto con la IWHC?
GH: Creo que fue durante el proceso de revisión de CIPD +5 en 1999, pero más aún en la Sesión Especial de la Asamblea General de la ONU en favor de la Infancia (revisión de la Convención sobre los Derechos del Niño) en 2002. Las representantes de la IWHC fueron una fuerza realmente potente en las dos reuniones y me quedé muy impresionada por su trabajo. Aprendí mucho de las estrategias y los procesos de incidencia política que ellas empleaban. Era obvio que todas las mujeres de la IWHC que conocí sentían pasión por su trabajo y estaban muy decididas a asegurar, en ambas reuniones, los mejores resultados en cuanto a SDSR en los documentos de resultados y más allá de éstos. Fue algo muy inspirador y me hizo ser consciente de la importancia de no dar nuestro brazo a torcer o dejarnos vencer en las reuniones de la ONU.
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