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La Coalición Internacional por la Salud de las Mujeres (IWHC) trabaja para generar políticas, programas y financiamiento relacionados con salud y población que promuevan y protejan los derechos y la salud de las mujeres y las niñas a nivel mundial.

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Sophie Dilmitis
30 años de edad
Coordinadora en VIH/SIDA, World YWCA
Zimbabwe

>>Disponible en PDF

En 2001, Sophie Dilmitis creó la fundación Choose Life (Escoge la Vida), a través de la cual dio presentaciones integrales acerca del VIH/SIDA a más de 7,500 estudiantes de 30 escuelas durante un periodo de cinco años. Basada en Zimbabwe, facilitó exposiciones sobre la conciencia respecto al VIH y una vida positiva, como también talleres a los sectores privado, comunitario y gubernamental. Asimismo, ayudó a personas jóvenes que vivían con el VIH a formar sus propias organizaciones y programas de prevención dirigidos a la juventud. En 2003 escribió una columna semanal llamada Factor Positivo, por la cual ganó el Premio Auxilia Chimusoro a la excelencia en reportajes en medios de comunicación. En 2004, Sophie coordinó el equipo de reportaje en la 4a. Conferencia de Jóvenes de Europa para gente joven que vive con el VIH. Viviendo ella misma con el VIH durante 12 años, ha facilitado talleres sobre estigma y discriminación, revelación del estado de salud, auto-empoderamiento y desarrollo de habilidades, liderando grupos de jóvenes que viven con el VIH a través de un proceso de auto-examen, establecimiento de metas y crecimiento personal. Sophie tiene actualmente su base en Ginebra y es la coordinadora en VIH/SIDA de la Oficina Mundial de la Asociación Cristiana de Mujeres Jóvenes (World YWCA).

Jennifer Kidwell, IWHC: ¿Cómo te involucraste en la lucha por los derechos de las mujeres y las personas jóvenes?

Sophie Dilmitis: En 1999, recibir un diagnóstico positivo de VIH era como que te dieran una sentencia de muerte. La total falta de información y conocimientos disponibles me dejó lista para rendirme. Fue sólo con un fuerte apoyo familiar que pude recopilar información sobre el VIH y el SIDA. Me comuniqué con especialistas de todas partes del mundo, leí todas las publicaciones disponibles y conversé con cada persona experimentada que vivía con el VIH a quien pudiera hablarle.

Asistir en el año 2000 a la 13a. Conferencia Internacional sobre el SIDA en Durban fue algo que cambió mi vida. La información que recibí de expositores y personas que viven con el VIH, las actitudes positivas y la amplia información que repentinamente estaba a mi disposición hicieron posible que yo regresara a Zimbabwe con entusiasmo para asumir este desafío de una manera abierta y pública, rompiendo el silencio que rodea al VIH y al SIDA.

Revelé mi estado de VIH a través de una serie de artículos periodísticos y entrevistas de radio. Además de dar charlas a grupos de apoyo, a la gerencia y al personal de muchas empresas, empecé a hablar con jóvenes en las escuelas. Cada vez más escuelas me pedían que diera charlas a sus estudiantes, clase por clase. En febrero de 2002, la fundación Choose Life fue registrada, según las leyes de Zimbabwe, como el Fondo Choose Life. En un periodo de cinco años se impartió educación sexual integral, como también conocimientos sobre el VIH y el SIDA, a más de 7,500 jóvenes en más de 30 escuelas en todo el país. A principios de 2004 fue mayor mi involucramiento-a los niveles local, regional e internacional-en el desarrollo de las capacidades de personas jóvenes que viven con el VIH.


IWHC: ¿Qué te inspiró a iniciar Choose Life?

SD: Me encantaría decir que lo que me impulsó e inspiró fue ayudar a otras personas, pero lo cierto es que me involucré en el campo del VIH/SIDA y de los derechos de las mujeres y la gente joven porque yo vivo con el VIH y podía ver las necesidades que había. En este proceso, no sólo estaba ayudando a otras personas sino creo que también tratando de aceptar mi estado de VIH. Aunque es agotador trabajar en el ámbito del VIH, especialmente cuando vives con la infección, el apoyo que recibo y el hecho de ser capaz de conectarme con la gente a un nivel tan profundo ¡hacen que valga la pena!

Al ver la enorme brecha entre lo que las personas jóvenes, en especial las mujeres, necesitaban saber y lo que se les estaba dando, me sentí aun más motivada a brindarles las herramientas a las que podían tener acceso y les era posible utilizar para protegerse contra la infección. Quería que recibieran la información y educación integrales que yo nunca tuve sobre el VIH y el SIDA cuando fui diagnosticada. Recuerdo que iba de una librería a otra en Harare tratando de encontrar materiales de lectura y no había absolutamente ninguna información disponible. Así que pensé: quién mejor que una persona joven, que vive con el VIH y no siente vergüenza ni temor de hablar de ello, para compartir información con esas personas y hablarles sobre cómo sería vivir con el VIH. Me interesaba ponerle un rostro al VIH y hacerlo real, algo con lo que la gente joven pudiera identificarse. No quería que pensaran 'esto nunca me sucederá a mí', ¡como yo lo pensé! También me interesaba que otras personas jóvenes infectadas supieran que vivir con el VIH no tiene por qué ser algo vergonzoso y que hay muchas cosas que podemos hacer para prolongar nuestra vida, incluso sin tener acceso a los antirretrovirales.


IWHC: ¿Cómo te sientes respecto al hecho de que el trabajo de Choose Life ha cambiado la vida de personas jóvenes, ya sea en casos específicos o en general?

SD: Choose Life reforzó un cambio positivo al instar a la gente joven a asumir la responsabilidad de sus actos y a tener vidas saludables, positivas, indiferentemente de su estado de VIH. Toda la información era realista, amigable a jóvenes y producida por pares para gente joven infectada/afectada. Choose Life creó un espacio amigable a jóvenes donde sentían la suficiente confianza para hablar sobre las relaciones sexuales, la sexualidad y el VIH/SIDA con una persona que se sentía cómoda con la discusión de estos temas.

Choose Life hizo una diferencia a través de la educación. Los conocimientos pueden ser transmitidos, con lo cual se vence al temor, la ignorancia y el silencio que rodean al VIH y al SIDA. Los conocimientos pueden marcar una diferencia cuando van acompañados de personas jóvenes que individual y colectivamente hablan sobre cómo cambiar sus conductas y reciben apoyo de las instituciones en su comunidad.

Choose Life ofreció un programa integral que abordaba numerosos asuntos en torno al VIH y al SIDA, entre ellos: quién se encuentra en riesgo, cómo el VIH causa el SIDA, mitos y nociones erradas, consejería y pruebas, revelación personalizada del estado de VIH, manejo del VIH y el SIDA como mujer joven infectada, antirretrovirales, nutrición y prevención.

La primera vez que escuché del VIH, yo era una estudiante de 15 años de edad. Una trabajadora de salud llegó a mi clase a dar una charla sobre las relaciones sexuales y el SIDA. 'No se vayan a la cama con cualquiera; si lo hacen van a contraer el VIH', nos advirtió. Salí del aula pensando: Esto nunca me sucederá a mí. No soy una de esas personas, ni me voy a la cama con cualquiera.

Con frecuencia se les dice a las personas jóvenes que se abstengan de tener relaciones sexuales con cualquiera. De hecho, los intentos de manejar y controlar la sexualidad de la gente joven por parte de personas mayores, quienes quizás no han examinado a conciencia su propia sexualidad, a menudo son considerados, erróneamente, como educación en salud pública. Habría sido más útil para una vulnerable joven de 15 años oír decir que tener relaciones sexuales penetrativas sin protección, apenas una sola vez, te expone al VIH y a otras infecciones de transmisión sexual (ITS). La gente necesita información veraz, no recetas morales.

La gente joven no está involucrada en la creación ni la implementación de programas educativos dirigidos a la juventud, y éste es un error común que continúa cometiéndose a nivel mundial. Las voces jóvenes deben ser escuchadas en temas tales como las relaciones sexuales, la sexualidad y las desigualdades de género. Las personas jóvenes necesitan educación, conocimientos sobre el VIH y el SIDA, salud sexual y reproductiva, habilidades que les permitan mantenerse libres del VIH, como también un cambio de actitud para lograr cambios de conducta.


IWHC: ¿Cuáles son, en tu opinión, los principales desafíos que en la actualidad enfrenta la gente joven en Zimbabwe? ¿Cuáles son las mayores oportunidades?

SD: Me siento muy preocupada por la gente joven en Zimbabwe. Debido a la actual inestabilidad y la situación económica, el VIH y el SIDA, la conciencia en la juventud y los programas de prevención dirigidos a jóvenes no han sido una prioridad.

No se está cuidando ni resguardando a nuestra futura generación. Las personas jóvenes no son conscientes de cuáles son sus derechos sexuales y reproductivos. Se les somete a abusos y son vulnerables.

Como consecuencia de la situación económica, hay un aumento en la pobreza y en las tasas de mortalidad debido a una combinación de SIDA y dieta deficiente, lo cual deja a las personas jóvenes en la orfandad, sin orientación de sus madres y padres, o bien de docentes, puesto que no son capaces de pagar las cuotas escolares. Estos factores conducen a que se prostituya a niñas y niños, lo que a su vez puede llevarles a contraer ITS y la infección por VIH.

Hoy día, a fin de efectuar los necesarios cambios de conducta y mucho más, las personas jóvenes necesitan:

  • Permanecer en la escuela y recibir una educación de alta calidad.
  • Conocer cómo funcionan sus cuerpos y recibir un trato respetuoso.
  • Ser capaces de acceder a información acerca de su salud sexual y sobre el VIH y el SIDA, incluyendo conocimientos de cómo evitar contraer el virus y prevenir otras infecciones.
  • Evaluar de manera realista los riesgos asociados a la actividad sexual, lo cual lleva implícito el derecho a disfrutar de su salud y sus derechos sexuales y reproductivos.
  • Participar activamente en todos los aspectos de las campañas de prevención dirigidas a la juventud.
  • Vivir dentro de un marco legal que les proteja y garantice que podrán ser capaces de dar seguimiento a decisiones que han tomado respecto a su salud sexual y reproductiva.
  • Tener la oportunidad de examinar asuntos difíciles en torno al VIH y al SIDA, en un ambiente amoroso y libre de sojuzgamiento que vea la realidad y la reducción de riesgos, en vez de los dogmas que reducen el mundo a la simplista fórmula del bien y el mal.


IWHC: ¿Cuáles crees que son algunos de los asuntos más importantes que deben ser abordados a fin de promover y proteger la salud y los derechos de la gente joven - especialmente de las jóvenes?

SD: Es difícil responder esta pregunta. ¿Cómo se prioriza un asunto por encima de otro? Cuando se trata de cuestiones que afectan los derechos de la gente joven, en especial de las chicas, se debe hacer tanto más aún. Todas las estrategias relacionadas con la prevención del VIH tienen que ser expandidas para proteger los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y las niñas, en particular:

  • Involucrar a las mujeres, especialmente a las jóvenes y las que viven con el VIH, en intervenciones y programas que les afectan en forma directa, incluidos aquéllos que abordan la protección contra todas las formas de violencia, estigma y discriminación, infección por VIH y otras ITS-desde la creación hasta la implementación de los mismos.
  • Proveerles acceso a información preventiva apropiada, integral, científica y basada en evidencias.
  • Promover mensajes de prevención que funcionen para las mujeres jóvenes y aborden sus especificidades.
  • Asegurar que existan servicios de atención a la salud que rindan cuentas y sean amigables a jóvenes, a mujeres y a personas que viven con el VIH.
  • Apoyar el desarrollo de métodos preventivos controlados por las mujeres, tales como los microbicidas (cuando lleguen a estar disponibles) y los condones femeninos, así como exigirles a los gobiernos que aseguren que las mujeres tengan acceso a esos métodos.
  • Apoyar el acceso a la profilaxis post-exposición (PPE) para toda persona sobreviviente de violencia sexual.
  • Asumir una postura contra los grandes intereses comerciales en asuntos tales como las patentes, la privatización y liberalización, teniendo en cuenta el bienestar de la gente, especialmente en lo que concierne al acceso de las mujeres a los medicamentos.
  • Asegurar una capacitación no prejuiciosa sobre las relaciones, las habilidades de negociación, la asertividad y la comunicación para mujeres jóvenes, como parte de los programas de capacitación en habilidades para la vida.
  • Defender una legislación que haga aplicar la salud y los derechos humanos de las mujeres en todos los niveles, incluidos los derechos de mujeres y niñas a la propiedad y la herencia.
  • Trabajar para erradicar el estigma y la discriminación contra las mujeres, en especial las que viven con el VIH.

En la actualidad, estos privilegios están disponibles sólo a unas pocas mujeres del planeta. Sin embargo, un daño contra una es un daño contra todas, y no vale la pena tener un privilegio que no sea compartido.

A fin de reducir la actual tasa de infección por VIH, es necesario que trabajemos simultáneamente en los planos de lo individual, de la sociedad y el ambiente. Si una chica está sufriendo abusos, es importante que ella conozca sus derechos. Contar con estos conocimientos es inútil si su familia y la comunidad no la apoyan de modo que pueda denunciar el incidente y si la persona responsable no es llevada ante la ley para que rinda cuentas de sus actos.

Es necesario hacer cambios en respuesta a una necesidad real y como resultado del diálogo social, el cual incluye las voces de las mujeres jóvenes. Debemos diseñar programas y políticas que les den voz a ellas, y si esto le molesta al status quo, entonces que así sea. El costo de no hacerlo será mucho, mucho mayor.


IWHC: ¿Cómo pueden las personas activistas, las/los formuladores/as de políticas y diferentes grupos trabajar conjuntamente para llevar a la mesa a la gente joven?

SD: Cuando empecé a trabajar en el campo del VIH me presentaba a otras personas como una joven que vive con el VIH, pero parecía que mi juventud era reemplazada en forma gradual por algo menos fácilmente definible, que viene de una cantidad cada vez mayor de canas que me hacen debatirme entre ocultarlas o apreciarlas. Así que ahora me presento como una mujer que vive con VIH que es aliada de jóvenes. He visto la creatividad y energía que tiene la gente joven para jugar un determinado papel en prevenir más infecciones por VIH, cuando se les da la oportunidad de hacerlo y se les brinda orientación y recursos apropiados.

La verdad es que no siempre es fácil involucrar a la gente joven en las mesas donde se toman decisiones. Algunas personas adultas creen que las y los jóvenes no tienen las credenciales (por ejemplo, títulos universitarios) para sentarse a la mesa donde se formulan las políticas, y a veces esto es cierto. Pero lo que sí llevan a la mesa es una experiencia de vida de lo que es ser jóvenes, como también los asuntos a los que se están enfrentando. No veo cómo cualquier programa pueda llamarse "amigable a jóvenes" si no involucra a la gente joven desde su inicio hasta su implementación. Mi sugerencia es que las personas jóvenes (y esto no se circunscribe sólo a ellas) reciban información y educación sobre los procesos de formulación de políticas, de manera que se desarrolle su capacidad, no se sientan intimidadas por no conocer la jerga que se utiliza y puedan participar en forma activa en la toma de decisiones y la formulación de políticas. Organizaciones como la Coalición de Jóvenes, la Asociación para los Derechos de la Mujer y el Desarrollo (AWID), la Comunidad Internacional de Mujeres viviendo con VIH/SIDA (ICW) y otras están haciendo este trabajo con gente joven ¡y es vital! Si las personas jóvenes no comprenden los documentos políticos, ¿cómo van a poder involucrarse de manera significativa?


IWHC: ¿Puedes compartir ejemplos positivos de tu experiencia profesional o personal en los cuales tanto el diálogo como la programación han logrado una significativa participación o liderazgo de jóvenes? ¿Qué fue lo que resultó efectivo en esos ejemplos particulares?

SD: Durante la Conferencia Internacional sobre el SIDA en el año 2006, la Oficina Mundial de YWCA presentó un libro llamado If I kept it to myself (Si yo guardara el secreto), el cual destaca a 21 mujeres jóvenes que han mostrado un liderazgo excepcional en respuesta al VIH y al SIDA. Ahí hay numerosos ejemplos de experiencias en las que tanto el diálogo como la programación han conseguido una significativa participación y liderazgo de jóvenes.


IWHC: ¿Cuáles son tus sueños para el futuro? ¿Puedes describir tu visión de un mundo ideal o mejor?

SD: ¿Mis sueños para el futuro? Siempre se me hace difícil responder esa pregunta, ya que mi desafío más grande en la vida (al menos por el momento) es concentrarme en el presente y disfrutar o manejar el momento en que me encuentro. En realidad no tengo idea de dónde estaré dentro de un año o quién seré. La vida cambia tan rápidamente que planificar nunca funciona del todo como yo quisiera. Sin embargo, sé que me gustaría continuar estudiando, ya que esto es algo que nunca hice. Me gusta escribir, así que tal vez estudiaré periodismo. Escribir puede ser un potente medio para conectarse con la gente y es una manera maravillosa de descansar de tanto hablar-algo que haces mucho cuando asumes el rol de activista.

Un mundo ideal para mí sería uno donde no hay pobreza; donde las personas se respetan unas a otras; donde las campañas e intervenciones educativas colocan, en el centro de su esencia conceptual, la cultura de la gente a quien buscan beneficiar. Un mundo donde los males humanos se convierten en derechos humanos; donde las mujeres tienen acceso a su salud y sus derechos sexuales y reproductivos; donde los gobiernos y la clase política sirven al pueblo y tienen como en el corazón los mejores intereses de la comunidad; donde las personas tienen acceso a tratamiento, cuidados y apoyo. Siempre habrá algo de lo que la gente va a morir, pero se le debería permitir vivir y morir con amor y dignidad.

Me gustaría vivir en un mundo donde las personas que tradicionalmente han sido silenciadas y marginadas tengan una voz, sean escuchadas y se les tome en serio. Quisiera ver que las promesas se cumplan. Me gustaría ver que se implementen las políticas y los programas, y que documentos importantes tales como la Declaración de Compromiso en la Lucha contra el VIH/SIDA, de la Asamblea General de las Naciones Unidas, no sean sólo palabras sobre papel que se convierten en una burla de todo el trabajo que hoy se está haciendo. Aún tenemos un largo camino por recorrer, pero el SIDA nos está obligando a enfrentar estos asuntos y no debemos perder la esperanza.

El Reverendo Martin Luther King, Junior escribió una vez que 'LA MEDIDA FINAL DE LA HUMANIDAD NO ES DÓNDE ESTÁ EN TIEMPOS DE COMODIDAD, SINO DÓNDE ESTÁ EN TIEMPOS DE DESAFÍOS, CRISIS Y TRAGEDIA'. Éstos son tiempos de crisis: la humanidad ha fallado en abordar adecuadamente las enormes desigualdades sociales que continúan dividiéndonos y hacen posible la creciente falta de armonía entre el planeta y su población humana. Creo que es en tiempos como éstos que se ponen a prueba no sólo nuestra generosidad y compasión, sino también nuestra viabilidad básica como especie.


IWHC: ¿Cómo entraste inicialmente en contacto con la IWHC?

SD: En el año 2003, la Coalición de Jóvenes, en asociación con la Red de Jóvenes contra el SIDA (YAAN), facilitó en Lusaka, Zambia, un taller de promoción y defensa en torno a la salud y los derechos sexuales y reproductivos. Como seguimiento a esa reunión, un grupo de 12 jóvenes de toda África nos reunimos en Senegal con el fin de pensar en estrategias para la creación de una red de promoción y defensa. Mientras desarrollábamos y lanzábamos esta red, también asistimos a la reunión de la Comisión Económica para África (UNECA) que simultáneamente se estaba realizando allí. Fue en esa ocasión cuando conocí a Zonny Woods [Asesora Principal de Política Internacional de la IWHC], quien llegó a orientarnos sobre políticas específicas de manera que pudiéramos comprender lo que estaba ocurriendo-algunas personas del grupo nunca antes habíamos participado en una reunión de la ONU. Éste es un ejemplo de la educación y el empoderamiento de jóvenes que son tan necesarios.

He conocido mejor a la IWHC a través de la Oficina Mundial de YWCA. Me uní a esta Oficina en mayo de 2006. La Oficina Mundial de YWCA está involucrada en múltiples políticas, programas e intervenciones desde su inicio hasta su implementación. Por ejemplo, el Centro para la Equidad en Salud y Género (CHANGE), la IWHC, la Oficina Mundial de YWCA y Action Aid Uganda, entre otras, lanzaron en fecha reciente un esfuerzo internacional de base a fin de expandir sustancialmente el acceso a los condones femeninos y a otros métodos de prevención existentes, exigiendo una mayor inversión por parte de gobiernos y donantes. La Oficina Mundial de YWCA también suscribió y apoya el Pacto para erradicar el VIH/SIDA, iniciado por la IWHC.

Durante la Conferencia Internacional sobre el SIDA en Toronto, fui parte de un panel de mujeres que se pronunció acerca de las violaciones a los derechos humanos. La sesión se denominó "En sus propias palabras" y fue co-patrocinada por la IWHC, conjuntamente con la Comunidad Internacional de Mujeres viviendo con VIH/SIDA (ICW) y la Asociación para los Derechos de la Mujer y el Desarrollo (AWID). El video del panel puede ser descargado en este sitio ... ...

   
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